Andar tirando pedos, hablar con los dueños de los perros que encontramos (o tal vez los perros mismos), tener conversaciones con la gente de la calle al azar- somos animales bailarines. Así, más o menos es la visión de la vida que he sacado de la cita que incluí en mi blog de Kurt Vonnegut ayer. (Si quieres leer un poco más y ver el enlace a wikipedia haz clic aquí).
Añade que nos encanta movernos, sin propósito real ("fart around") y influirnos mutuamente con otros. Dice que los ordenadores están matando este instinto natural del animal humano bailarín.
Podría ser.
Me encanta escribir en mi bitákora. Soy adicto al email. Bajo música de ITunes de todos los géneros (Depeche Mode, Soda Stereo, Sublime, Julieta Venegas, Johnny Cash y Augustín Larra). Me gustan las herramientas de Word cuando hago mis trabajos. Siempre estoy cortando y pegando, algo que hubiera sido imposible hace veinte años.
Pero escucha a lo que TE voy a decir. Escribo en mi blog, y lo hago PARA MI, pero lo hago para expresarme en frente de otros. Cuando envío un correo, espero la respuesta. Cuando bajo una canción, como "Somebody" de Depeche Mode o "Andar contigo" de Julieta, es porque esta música me hace pensar en alguien que conozco, o en alguien que algún día quisiera encontrar.
Sí, de una manera los portátiles y los ipods y el acto de ir de compras en Amazon nos separan de los demás. Va matando este instinto natural.
No obstante, diría lo mismo sobre MacDonalds, Starbucks, El Corte Inglés o cualquier otro lugar donde no me puedo relacionar mucho con la gente que trabaja allí. (O.k. admito que he tenido conversaciones con algunas de las mujeres en El Corte Inglés). Además, estos citos insultan mi individualidad.
Pero, no es lo mismo ir de compras en el gran supermarcado del Corte Inglés y comprar Manchuran en la tienda de Chinos al lado de mi piso. Cuando me adentro en este pequeño comercio, la señora y el señor que trabajan allí siempre me dicen, "¡Hola, amigo!", con sonrisas grandes y saben que voy a comprar tallarines chinos y agua con gas.
No es lo mismo comprar pan en el Super Sol donde las cajaras solo me dicen, "Hola. ¿Cómo estás? Ochenta centimos, por favor", e ir a la pequeña panadería y escuchar a mis vecinos viejos discutiendo la política con los dueños.
No se puede comparar VIPS con El Rincón de José, donde siempre me dicen, "Hola joven."
Entonces, estoy de acuerdo con Vonnegut en que la vida moderna nos aleja de nuestra escencia como animales bailarínes.
La mayoría de lo que hago, y todo de lo que da sentido a mi vida tiene que ver con los demás.
Así, lo expresa Jorge Guillén:
"Con la luz, con el aire, con los seres.
Vivir es convivir.
Yo soy porque tú eres."
Todo. Todo tiene que ver con los demás. Entonces, por favor, enviadme vuestros comentarios.